Jueves 23 de Enero 2020

Publicado el 31.May.2018

Tiempo, locura, sexualidad y muerte en el arte contemporáneo

Charla con el artista Carlos Herrera

El artista rosarino, quien en sus inicios estudió con figuras como Raúl Domínguez y Ambrosio Gatti, contó sobre su trayectoria, principalmente los últimos 20 años, además de “las obras fallidas o que te abandonan” como diría Herrera, exponiendo cómo se fue construyendo como artista. Para comprender esto último, se debe tener en cuenta que su generación estuvo conformada por los primeros jóvenes que comenzaron a vislumbrar algunos de los fenómenos de la escena del arte contemporáneo, tal como crecer profesionalmente y producir obra a medida que las mismas se van exhibiendo, sin la necesidad de tener años de carrera que legitimen su exposición. En este sentido, los discursos que atravesaban sus producciones variaban notablemente de quienes los antecedían, porque estos cambiaban e iban tomando forma a medida que pasaba el tiempo. De acá la llamada “obra que te abandona”, porque cumple la función más bien de eslabón, de uno de los tantos ensayos (aún tratándose de piezas premiadas) dentro del desarrollo del artista, lo que lo llevó a tener procesos de producción más prolongados y detallados.   

En sus comienzos se formó en escuelas clásicas y con maestros del Litoral, ampliando su noción sobre las prácticas que venía trabajando, hasta que su cercanía con artistas de la escena del arte contemporáneo más su primera aproximación a la misma con la muestra que realizó Nicola Constantino en la década de los ‘90 en el Museo Castagnino de Rosario, terminaron de determinar su necesidad de explorar otras maneras de producir más correspondientes a su modo de pensar como la fotografía, el diseño de objetos y el videoarte, entre otros. Pero sin duda uno de los datos más relevantes para comprender su cuerpo de obra es el campo, en donde vivió hasta fines de su adolescencia, instaurándose como una huella en la construcción simbólica de sus producciones.

Con la ausencia del cuerpo, desde un uso metafórico al reemplazarlo por otros elementos, o la exposición literal de aquello que viene a representar el gesto propuesto por el artista, Carlos expone la idea de tiempo, locura, sexualidad y la dicotomía entre vida y muerte. Sus obras permiten repensar cuestiones vinculadas con el estatus del ser humano y deconstruir la formulación de convenciones sociales. La charla La miseria y el arte no solo dio a conocer algunos de los procesos de su trabajo y algunas de las prácticas del arte contemporáneo, sino también invitó a confrontar conceptos intrínsecos al sujeto.


 

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